El Valle de Arán es precioso, descubrir sus pueblos perdidos en medio de montañas y valles sorprende a todo visitante.
Los pueblos que no te debes perder son:
Arres ofrece una infinidad de actividades de aventura según la época del año. En invierno podemos practicar esquí de montaña, excursiones con moto de nieve, paseos en trineo… e incluso nos podemos acercar a la estación de esquí de Baquèira-Beret.
Sus dos núcleos urbanos conservan la arquitectura tradicional de la zona, con paredes de piedra del valle y tejados de paja. Unas construcciones que conviven en armonía con el entorno natural.
El entorno natural de Bossòst invita a conocerlo con rutas a pie, en bicicleta o vehículos 4×4.
Sus pueblos son pintorescos. Todas las casas están construidas con piedras del valle, tejados de pizarra… en las calles encontramos adoquines de piedra. En el centro del pueblo siempre podemos contemplar la Iglesia con una esbelta torre románica.
Canejan es un municipio de la Val d’Aran con muy poca población y que disfruta de un entorno incomparable. Para acceder al municipio nos da la bienvenida un puente de estilo románico y algunas “bòrdas”, edificios tradicionales del valle con el tejado de paja que servían para guardar el ganado. Los diferentes pueblos que encontramos son realmente pintorescos: caminos y casas de piedra integrados perfectamente en el entorno.
Les es un pueblo de la Val d’Aran, en la provincia de Lleida. Su principal fuente de ingresos es el turismo. El pueblo tiene una larga tradición termal gracias a las propiedades de sus aguas descubiertas por los romanos. Hoy en día se pueden disfrutar en las termas de la Baronía de Les, una moderna infraestructura con circuitos de aguas termales sulfuro-sódicas.
Salardú es la capital del municipio, y es uno de los pueblos más extensos del territorio. Con calles empinadas y una arquitectura puramente rural, es uno de los pueblos más bonitos de toda la Val d’Aran.
Hoy en día Vielha e Mijaran comprende 13 pueblos y el turismo es el motor económico de la población.
Vielha es el núcleo más poblado y turístico del municipio. Destaca su gran legado histórico conservado
Vilamòs se considera el pueblo más antiguo de la Val d’Aran, y la iglesia románica de Sant Miquèu, la primera del valle. Con sólo 173 habitantes alberga uno de los museos más importantes de todo el territorio, la casa Joanchiquet, una típica casa señorial aranesa convertida en el museo etnológico de la Val d’Aran.