La danza oriental es una de las danzas más antiguas del mundo. Combina elementos de diferentes países de Medio Oriente y Norte de África y probablemente su origen se encuentre en el Antiguo Egipto.
En algunos pueblos de la antigüedad se pensaba que la fertilidad humana estaba directamente relacionada con la tierra y con las mujeres, que eran las que creaban nuevas vidas y a ellas se les atribuían poderes mágicos. Por ejemplo: en la Anatolya Central y Mediterránea (Turquía) hace miles de años, las mujeres tenían danzas rituales en honor a estos poderes mágicos (danzas relacionadas con la fertilidad) y los hombres estaban excluidos de esos ritos. En los santuarios preparaban a las vírgenes para la maternidad, con el fin que fueran más fértiles.